Nosotros

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primer viaje de Tomi

martes, 12 de noviembre de 2013

Pensamientos mientras friego




La actividad física bruta, como ésta a la que me tengo que abocar más por necesidad que por amor me ayudan a pensar ciertas cosas, a aclararme la cabeza y a darle forma a ideas que me gustaría compartir. Para hacerles partícipes de mis pensamientos y mis pequeños  descubrimientos, en éste camino que decidí emprender, de ver cada uno de mis sueños hecho realidad.  Tal vez lo hayan descubierto ya, ya creo que son saberes universales. Tal vez lo practiquen hace rato pero como he experimentado en mi vida, siempre ayuda otro recordatorio mas de lo que ya sabemos.
Pensaba que me gustaría que cada una de nosotras, y de todos nuestros seres queridos puedan realizar sus sueños, puedan estar en el lugar que mas quieran, que se sientan felices, realizados. Que puedan expresar así todo su potencial.  ¿NO sería fantástico? Y si, seria ideal… seríamos tan felices…
Yo personalmente me siento feliz. Por momentos cansada (sobre todo físicamente), con ganas de que pronto venga un cambio que nos alivie como familia y que podamos pasar mas tiempo juntos, con ganas de que la construcción pase pronto y nos quede una casa divina, cómoda, limpia…. Pero al fin y al cabo, si pienso como me da la cuenta entre los pros y los contras que todos tenemos que afrontar cotidianamente, estoy feliz y agradecida. Aunque siempre hay un aspecto de nuestras vidas que nos gustaría ver mejor, que podría resolverse mágicamente para que la felicidad crezca.  Y he observado que lo que me ha resultado la llave mágica para lograr éstos pequeños arreglos a nuestra vida es, paradójicamente, encontrarle el lado bueno a lo que no nos gusta tanto. Verle los positivos a esa situación en la que no queremos estar, o a ese lugar que no nos gusta tanto para que, como por arte de magia, aparezca la oportunidad que estábamos esperando para dar el salto.
Digo paradójicamente, porque uno pensaría que la lógica sería estar agradecido de lo que ya tenemos, no estar agradecidos para tener…  Pero es el pequeño truco que nunca falla, y que además, es posible de realizar para todas. Claro que pensarán que es fácil decirlo para mi que no tengo ese puntual problema que están atravesando ustedes, que no tengo que lidiar con eso que no les gusta o las ahoga. Pero yo digo que no importa que difícil y complicado sea cambiar a lo que quisieran. Que lo pueden lograr, si o si. Porque hasta en una mala situación, un lugar no deseado, un trabajo que no nos llena… podemos encontrar pros que nos ayudan a agradecerlo. Y a sentirnos felices con lo que tenemos. Para mucho antes de ni siquiera pensarlo ver realizado aquel sueño que ni nos animábamos a acariciar…
Pensaba  en el desojar margaritas de Vero, y claro que me siento identificada con sus ganas de dejar Buenos Aires.   También Ine pensaba algo así en un momento. Ese fue un tema que yo nunca pude resolver, la vida de la gran ciudad, el agobio de los bocinazos, la multitud, el pelear por un espacio en cada lugar… Creo que a las que venimos del interior éstas cosas nunca nos van a terminar de cerrar. Pero así y todo, mientras le pasaba el lampazo a los pisos venía pensando en los pequeños lujos que uno si se puede dar en Buenos Aires. En algunas de las cosas que yo rescataría para empezar a buscarle los pros y positivos a un lugar que no nos cierra y que queremos cambiar.
Los positivos visuales es que ciertas partes son muy lindas. Recuerdo el placer de caminar por el rosedal de Palermo, la avenida Cabildo los domingos que está tranquila y quieta, y se pueden apreciar los Jacarandás que ahora deben de estar florecidos a pleno. Que maravilla! Caminar por las calles vacías los días domingos, siempre para mi fue como descubrir un tesoro. Hay cierta actividad, pero no abruma.  El contraste de los edificios, los árboles y el cielo, especialmente después de la lluvia, cuando el aire parece brillante. ¿No es mágico?
Positivos culturales-sociales, es que hay de todo para hacer, para todos los gustos. Desde un curso de pintura, un tour por zonas desconocidas de la ciudad,  hasta matear en la plaza con Ine! Que divertido!
Lujos impensados en el exterior (por lo menos en Austrlaia): Ir a hacer las compras a un supermercado y pedir que te lo lleven a domicilio… Lo solía hacer mucho cuando estaba estudiando y era un placer. Una vez cada dos o tres semanas iba a Coto, llenaba el carro de latas, verduras y todo lo pesado y sin pensarlo dejaba indicado en la caja mi dirección para salir caminando tan pancha por la avenida Cabildo, atravesando Jacarandás hasta llegar a mi casa.
Aca NOOOO!!!!! No existe pedir que te lleven la compra a tu casa.  Podes hacer compra por internet, que es complicado y cuesta mucho mas, porque cada cosa tiene sobreprecio. Las naranjas se pagan por unidad,  por ejemplo. Aca la mano de obra se paga CARA. Cada vez que el muchacho del súper pone una naranja en la bolsa, lo cobra…  Y no es solo ese el problema, no vayan a pensar que dirijo mi vida según la conveniencia del bolsillo... De recién llagada a Brisbane cada salida me costaba tanto, que estuve dispuesta a pagar los 20 o 30 dólares de mas que me podría salir la compra con tal de que me lo trajeran. Pero el inconveniente es que después organizar con mucho esfuerzo toda la compra,  me encontré que la entrega no era inmediata, sino que había que marcar un horario posible, dentro de dos días mínimo dentro de un rango determinado de horas para recibirla…. Y había que estar en casa, sino se iban y dejaban la bolsa afuera hasta que yo la fuera a buscar al super, no importando que contuviera leche, yogurth y otros productos que necesitaran heladera…   No gracias, dejá que me organizo como puedo para ir yo...
Ayuda en casa… Tuve cuando estaba embarazada, luego de un día que me zafe fregando y tuve una perdida… Venía una mujer a casa una vez por semana una hora a aspirar, limpiar la cocina y ordenada muuuy  superficial. Cobraba 20 dólares la hora! Y para que el tiempo le rinda me tenia que organizar para tenerle todo ordenado para que limpie, ya que no se gastan en juntar cosas tiradas ni en ordenar. Aspiran esquivando el despelote, pasan el trapo alrededor de la pila de papeles o la naranja que quedo sobre la mesa... Y si cuando se hace la hora venían a la mitad del comedor con el lampazo… pues te lo dejan ahí tirado con el balde al lado. Terminalo vos. Doy fe porque me paso.
Otros lujos: nuestras delicias culinarias. Seguro conocerán alguna panadería que hace las mejores medialunas,  se van a tomar un cafecito a Habanna, esas pizzas recién sacaditas del horno tan finitas que parece que se te parten en la boca, las pastas caseritas que se me hace agua a la boca de solo pensarlo…
Aca no. Las pastas son secas, de paquete. Las facturas masacotes. Las tortas llenas de crema y sin dulce de leche… No hay churros, no hay medialunas como las nuestras, ni buenas empanadas, ni buenas pizzas.
Si un día se te ocurre pedir por teléfono cualquier comida para llevar (take away) porque no tuviste tiempo o ganas de organizar nada… hay que ir a buscarlo. No te vienen a domicilio. Allá sin moverte de tu casa podes tener desde un asado con papas fritas, empanadas, pizzas, helados, comida india… y asi seguiría… LO QUE QUIERAS…
En fin…. Solo pequeñas cosas que estando en Buenos Aires ni pensaba, me parecían lo obvio. Pero mirándolo desde acá, me darían un buen puntapié a la lista de pros de la vida allí…

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